Los primeros abrazos
En septiembre de 2002, Alejandro Rodríguez y Sandra Téllez confeccionaron a mano diez ositos pequeños. Los llamaron Junior. Alejandro salió a venderlos al centro de Bogotá y regresó ese mismo día sin ninguno.
Volver a empezar
Después de una buena primera Navidad, las ventas cayeron en enero de 2003. Hubo dificultades y varios nuevos comienzos. Su fe en Dios, el apoyo familiar y las ganas de salir adelante les ayudaron a continuar.
Un taller que creció con la familia
Todo comenzó en una habitación de dos por dos metros, en la casa de la mamá de Alejandro. Con el tiempo llegaron nuevos diseños, cambios de sede y una fábrica donde más personas pudieron sumarse al trabajo.
La esencia sigue siendo la misma
Jubilo nació como un proyecto familiar. Hoy seguimos creando peluches en Colombia, con el cariño y la creatividad que nos acompañan desde aquel primer día.