Con sus ojitos brillantes y su pico anaranjado, este pollito es pura ternura amarilla. Pequeño, simpático y siempre sonriente, parece llevar un pedacito de sol en su interior.
Regálalo cuando: quieras dar un detalle que ilumine el día de alguien, perfecto para levantar ánimos o decir “me acuerdo de ti” de forma tierna.




