Muñecos Júbilo
“Porque siempre es mejor dar que recibir”
-
Una historia de familia, Alejandro Rodríguez y Sandra Téllez padres de una hija Natalia de 3 años y un hijo Junior Alejandro de 2 meses y unas cuantas semanas.
En septiembre del 2002 Alejandro y Sandra hicieron 10 osos del tamaño de la palma de una mano apodados “Junior”, justo ese día Alejandro fue al centro a tratar de vender su nueva mercancía que casi por un milagro se vendió como pan caliente; en ese momento sin darle mayor importancia comenzó la empresa “Muñecos Jubilo”… aunque de empresa no tenía mucho unos pocos metros de tela, unos 5 kilos de relleno y no más que hilo y aguja, 2 empleados, 2 jefes y mucha fe y esperanza.
Los siguientes días duplicaron su producción de 5 ositos a 10 ositos, y luego 20 y más, continuaron su próximo muñeco fue un conejo orejón, luego el “tiger” de la serie winnie the pooh luego un bob esponja, estos 4 fueron sus primeros muñecos, ese diciembre tuvieron una temporada muy buena, pero quebraron por primera vez en enero de 2003, se fueron abajo las ventas y se vieron obligados a empezar de nuevo con fe en Dios y con una promesa Joel 2 el cual fue de inspiración y un empujón a comenzar de nuevo con la empresa. Esto que pasó no fue la única vez quebraron al menos 5 veces antes de poder establecerse un poco después de 6 años de prueba y error, caída tras caída, pero eso es lo que hizo lo que son hoy en día, cabe recordar que comenzaron en una simple oficina 2×2 “con un letrero colgado en la pared que mencionaba la visión de ser la empresa más grande de Latinoamérica” en la casa de la mamá de Alejandro, luego una casa pequeña para solo la familia, luego una casa más grande, luego otra más más grande, hasta que pudieron costear los costos de una planta de trabajo o bodega con muchas más comodidades.
Hoy en día 2019 la empresa se comprende por más de 50 empleados al menos 14 en planta, y cientos de familias bendecidas gracias primeramente al Dios que está en la familia Rodríguez y a la pareja de Alejandro y Sandra que demostraron que con fe y esfuerzo ningún sueño es imposible.